Lookin' for!

miércoles, 20 de marzo de 2013

bittersweet



Mientras dormía yo soñaba que todo había sido un sueño, y otra vez volver a estar con las manos desfiguradas, las palmas cerradas en el trayecto interurbano, los dedos tensos en torno al estío.
El miedo es absurdo porque nunca cuenta consigo mismo, introduce tantos giros en una trama ingenuamente deseada, conscientemente huidiza, el miedo es salir a la calle y no volver a encontrarme con la altura.
Hay microcosmos que son como una enfermedad tibia y casi agradable, una fiebre que te adormece en latitudes de realidad ondulante. Hay un mundo ahí fuera siempre, y una luz dispuesta a quemar siempre, y si grito cuando se clavan dentro es porque me gustaría alumbrar algo nuevo,
pero no puedo.

No puedo porque
ya empiezan otra vez la tos y las palabras a destiempo.