Lookin' for!

domingo, 31 de marzo de 2013

Purga





Que se vacíen de sangre las encías
que se acaben los ciclos y sus tiranías
que duerma el último minuto desnuda
que duerma hasta que pare de llover

las encías y el sueño y el futuro
la música la carne la acidez

que no vuelva a sorprenderme la misma
                                                  batalla
que caiga lento el velo de Maya
el velo de lo Imposible y sus trazos
sus palabras y dibujos agudos como pesadillas

el polen las medias y la altura
pequeña ciudad dormida,
no empieces lo que no vas a acabar.
                                                 

sábado, 30 de marzo de 2013

Árbol de Diana






5
por un minuto de vida breve
única de ojos abiertos
por un minuto de ver
en el cerebro flores pequeñas
danzando como palabras en la boca de un mudo


6
ella se desnuda en el paraíso
de su memoria
ella desconoce el feroz destino
de sus visiones
ella tiene miedo de no saber nombrar
lo que no existe


7
Salta con la camisa en llamas
de estrella a estrella,
de sombra en sombra.
Muere de muerte lejana
la que ama al viento.


8
Memoria iluminada, galería donde vaga
la sombra de lo que espero. No es verdad
que vendrá. No es verdad que no vendrá.








Alejandra Pizarnik

martes, 26 de marzo de 2013

desde el otro lado










Con el ruido todo parece más ubicuo,
incluso la defensa de lo más perecedero.
Quiero extirpar de raíz el pensamiento
de que alguna vez fuiste
alguna vez tuviste forma
de casa y de viaje y de posibilidad.

Todos los corazones llegan marcados
o están pendientes de clasificación.
Se olvidan de su tara cuando son mordidos,
piensan que vuelan tras los cristales,
pero la lluvia nunca interrumpe su mensaje,

ella se detiene y sonríes empapada
y el olor a sexo inunda mis pupilas
no quiero abrir ese cajón ni comer
más polvo de heridas viejas,

que al día siguiente el cerebro será espuma
y a la noche querré volver a disolverme.

Es solo deseo, ansia de profundidad,
un anhelo doloroso y hueco
de partir en mil cada circuito cerrado,
de partirte en dos y después decirte
todo lo que nunca digo,
y no es tan grave
darte un beso que huela a metal
a menta
a pechos pegados

y poder después cerrar la puerta
y vivir la intensidad
desde el otro lado del andén.

miércoles, 20 de marzo de 2013

bittersweet



Mientras dormía yo soñaba que todo había sido un sueño, y otra vez volver a estar con las manos desfiguradas, las palmas cerradas en el trayecto interurbano, los dedos tensos en torno al estío.
El miedo es absurdo porque nunca cuenta consigo mismo, introduce tantos giros en una trama ingenuamente deseada, conscientemente huidiza, el miedo es salir a la calle y no volver a encontrarme con la altura.
Hay microcosmos que son como una enfermedad tibia y casi agradable, una fiebre que te adormece en latitudes de realidad ondulante. Hay un mundo ahí fuera siempre, y una luz dispuesta a quemar siempre, y si grito cuando se clavan dentro es porque me gustaría alumbrar algo nuevo,
pero no puedo.

No puedo porque
ya empiezan otra vez la tos y las palabras a destiempo.

jueves, 14 de marzo de 2013

Cromosexos, macrosomas



Cuando nos corremos como XY todo un rayo se tensa y se dirige, la vida consiste en la envoltura, en la presión húmeda y redentora y la inclusión dentro de un cuerpo que nos absorbe y nos expulsa a su antojo. El deseo toma forma de sangre y las mareas embravecen su rumbo, y somos lápidas en el centro de la tierra. Estamos vivas.

Cuando nos corremos como XX el calor es una esquizofrenia que nos abre los poros, el órgano erógeno y originario es la piel, el deseo se llama epidermis y nosotros somos el deseo mismo, porque un orgasmo XX es como volver a nacer: supone la indiferenciación con el mundo. No hay dentro, no hay afuera, hay solo cuerpos que se alojan en un espacio que antes no existía -universo cartesiano *- y solo así son libres. Estamos jadeantes.

Una ambigüedad corporal que se corresponde con lo real.

El olor a su sexo en la barbilla
el cuerpo trae de este lado lo innombrable
lo más real que ha habido últimamente
y nos prepara con espasmos para la quietud vacía.




* donde libertad significa capacidad total de movimiento y cuyo requisito es un universo totalmente lleno

martes, 12 de marzo de 2013

Baudehaus






De la tierra a la boca
se duplican los renglones
se aplican reglas ubicuas
los espacios no se distinguen
de las muertes sucesivas.

De las vidas entrecortadas a la boca
yo quiero alimentarme de aliento
limitar entre las piernas esa sensación extraña
de sentir que todo está perdido menos lo desconocido,
todo está del otro lado menos la desaparición

la desaparición
angosta persona,
por más que borbotee sus contradicciones
estaba siempre a la vuelta de la esquina
y se queda siempre en una calle que cambiará
en los días de lluvia

un pintor impresionista pintaba siempre la misma avenida,
una amante insistente repasaba siempre la espalda misma,
un pájaro repugnante libaba de las flores más consumidas,
las flores del mal se abrían ante su punzón sin dolor

Pizarnik y otras mujeres dijeron que las amapolas en el vientre
y entre las piernas
y dentro de los ojos
...

bueno, no importan nada
arrasad con vuestras madres
llenando la tierra de agujeros

al impresionista le interesaba la lluvia pintando los semblantes,
imprimirle giros en la piel, ya los abriríamos después,
cuando el tiempo amaine y las bombas caigan desde dentro,

las paredes se contraen para desalojar semillas
contenidos irreparables,
siempre es mejor exhalar
but you won't let me in

lunes, 11 de marzo de 2013

El cuerpo utópico. Foucault





...son ese mismo cadáver y el espejo los que nos enseñan, o en todo caso los que respectivamente enseñaron a los griegos y enseñan a los niños ahora que tenemos un cuerpo, que ese cuerpo tiene una forma, que esa forma tiene un contorno, que en ese contorno hay espesor, un peso, en resumen que el cuerpo ocupa un lugar. Son el espejo y el cadáver los que asignan un espacio a la experiencia profunda y originariamente utópica del cuerpo; son el espejo y el cadáver los que acallan, apaciguan y encierran dentro de un ámbito oculto para nosotros esa gran rabia utópica que desvencija y volatiliza nuestro cuerpo a cada instante. Es gracias a ellos, gracias al espejo y al cadáver que nuestro cuerpo no es pura y simple utopía. Ahora que si pensamos que la imagen del espejo se halla en un lugar inaccesible para nosotros, y que nunca podremos estar allí donde está nuestro cadáver; si pensamos que el espejo y el cadáver están ellos mismos en una lejanía inexpugnable, entonces descubrimos que la utopía profunda y soberana de nuestro cuerpo sólo puede estar oculta y ser clausurada mediante otras utopías.
Quizás valdría decir que hacer el amor implica sentir que el cuerpo propio se cierra sobre sí mismo, que por fin se existe fuera de toda utopía con toda la densidad de uno entre las manos del otro: bajo los dedos del otro que te recorren, tu cuerpo adquiere una existencia; contra los labios del otro tus labios devienen sensibles; delante de sus ojos entrecerrados nuestro rostro adquiere una certidumbre y hay, por fin, una mirada para ver tus pupilas cerradas. Al igual que el espejo y que la muerte, el amor también apacigua la utopía de tu cuerpo, la acalla, la calma, la encierra en algo así como una caja que después sella y clausura; es por eso que el amor es tan cercano pariente de la ilusión del espejo y de la amenaza de la muerte. Y, si a pesar de esas dos peligrosas figuras, nos gusta tanto hacer el amor, es porque cuando se hace el amor el cuerpo está aquí.


miércoles, 6 de marzo de 2013

nihil novum sub sole



la marea me dejó las piernas embarradas
al primer golpe de amargura, lo echamos todo por la borda
y un cariño de nostalgia anticipada nos sube por el pecho
me emociono por todo lo que no es
buscar un lugar significa buscar para siempre la deslocalización
y cuanto más me digan lo que piensan
más palabras cabalgarán descalzas
hasta su puerta

me muero de sueño entre las manos
me arranco el insomnio junto a las legañas
extiendo sobre las sábanas y el vientre
ánimos de una imprecisión de sombra alargada
¿qué es exactamente lo que echamos en falta?
es, intuitivamente, un acercamiento
libre de impurezas semánticas
porque hablamos y nos hablamos
mientras amamos el hacer
deceleramos y nos convertimos
en manuales de literatura
megáfonos dando partes de guerra
trovadores del imaginario colectivo
animales políticos

y sin embargo
puedo sentir por momentos
que algo oscuro
y nuevo
puede vivir bajo el sol
y parece que la historia
nos permite un respiro
sobre el abdomen tenso
y rítmico
de Cronos

martes, 5 de marzo de 2013

todo cuenta





no necesito salir de mi manzana para sobrevivir
las ideas, eso sí, se quedan heladas bajo las cornisas
los bares cierran y se enganchan los zapatos
al suelo roto y lleno de cristales sucios y cruces
demasiado rápidos de miradas furtivas
si no nos detenemos es por correr hacia la muerte
o hacia lo desconocido, como siempre
si no nos detenemos es por pasar
sin escuchar el murmullo de libélulas cayendo,
que es una forma ajardinada de decir
que no queremos asistir al derrumbamiento de las posibilidades

al principio todo era potencia
pero también sabemos que después
la vida se escribe paralela a un fondo extraño
que justificará cada interrogante posible
y que no es el futuro
porque el futuro es la anarquía de presentes consumándose
y del caos no salen las respuestas
salen las visiones

la vida se narra sobre el estruendo de lo absurdo
y creemos que lo defintivo es apartarnos de ella
y acercarnos a lo ancestralmente transmitido,
a las razones que hay entre el cielo y la tierra
para explicar lo que es asombro, perplejidad:
una vida que se asombra de sus propias palabras
porque pueden pronunciarse a sí mismas
un vida que se vuelve infinita en sus propios pliegues
y absorbe todo lo que contempla al contemplarlo
desde su dimensión marítima

la vida abruma porque arrastra todo significado
como las olas, hacia un sentido
que espumea brillante al sol
igual que ruge desde el fondo torrencial
igual que aúllan los animales
cuando saben que están solos

lunes, 4 de marzo de 2013

Íntimas







Te deslizas en la cama
De leche helada tus hermanas las flores
Y tus hermanos los frutos
Por el rodeo de sus estaciones
En la aguja iridisada
En la cadera que se repite
Tus manos tus ojos y tus cabellos
Se abren a los crecimientos nuevos
Perpetuos

Espera espera espera
Que vas a sonreírte
Por primera vez

Espera
Que vas a sonreírte
Para siempre
Sin pensar en morir.




Paul Elúard

viernes, 1 de marzo de 2013

masas de color y silencio




el ojo es ojo porque te escondes delante de la cámara, restriega sus ganas contra la mirada de un desconocido, contra la mirada de nadie que pueda decir "te he visto muy perdida", ofrece su cuerpo hinchado a los que palpitan tras paredes empañadas, emplea su tiempo y después se acuesta con las piernas pesadas y la en la boca chapoteando el gusto a madrugada, a veces sus deseos quieren cabalgar solos, pero pocas cosas hay tan atractivas como el espectáculo, el ojo a veces se gira y cuando se contempla a sí mismo -dirige miradas de incomprensión a todo lo de fuera-, ¿por qué me miras así?

el cerebro sigue flotando en alguna de las condenadas ciudades,
pero en nuestros espacios abiertos no entra su influjo,
las sonrisas se revuelven, lo he visto al despertarme,
el metálico sigue soltando ese humo de futuro opaco,
pero en nuestros refugios las horas se quedan a observarnos;
el tiempo también se sorprende de nuestra eternidad
sudorosa
soñolienta
en nuestros refugios aún quedan masas de color y silencio