Lookin' for!

domingo, 8 de julio de 2012

No quiero ser como tú


Amoldar las palabras
a las exigencias de mi deseo,
volar como si fuera libre,
avanzar sobre superficies de silencio.

Alguna vez más, atarme inconscientemente
a un sueño,
morder instantes que se mueren,
romperme el pecho.

No detenerme, como hacen tus pies,
hasta que imposible se lea en cada obstáculo,
esa manera jovial de hacer las cosas,
esa potencia que estalla cuando sonríes al mundo.

No quiero ser como tú, no,
pero tampoco quiero parecerme a lo contrario.

Tomaría de ti las mejores ocurrencias
y lucharía contra el tedio que nos ahoga,
contaría en mi círculo de amigos
que conozco la manera de aprender a hacerlo sola.

Que he bailado en mil madrugadas
y el tiempo se ha asfixiado persiguiéndome,
que he tratado de arrancarte mil palabras
y has jugado a que adivine lo que tu sonrisa esconde.

No quiero ser como tú, no,
pero no quiero parecerme a lo contrario.

No quiero atravesar la incertidumbre del deseo,
tan solo situarlo estratégicamente entre tus labios,
no quiero eliminar el recuerdo de mi mejor obsesión,
como un adicto que sonríe al recordar probarlo.

La primera vez deslumbra entre luces,
latidos gritan a ritmo cerebral,
felicidad derrama tabúes y arañazos,
y empieza el baile mortal de tus manos.

No quiero ser como tú, no,
pero no quiero parecerme a lo contrario.

Topografía idéntica, quisiera ser,
o amante de mi círculo polar,
estatismo de las épocas frías,
distancia sórdida del tiempo estival.

Cuerpo asombrado, podría ser,
éxtasis nuevo y pupilas que se encuentran,
mirada de complicidad; esta vez será distinto,
y a la mañana siguiente estaremos muertas.

No quiero ser como tú, no,
pero no quiero perderme en tu contrario.

Terminar tejiendo historias
con fragmentos manoseados por la nostalgia,
terminar con las mismas preguntas,
ahogando con la exactitud del lenguaje toda la magia.

Ya no existen historias, ni comienzos, ni respuestas,
nos conocemos en gestos, mentiras, periodicidades,
no quiero ser como tú, no,
ya sé cómo sentirte respirar de cerca
y ni siquiera necesito que te des cuenta,
no quiero ser como tú, no,
he aprendido a ser alegre desenfocando la esperanza,
señalando en cuerpos ajenos una reminiscencia de tus pisadas,
no quiero ser como tú, ¿por qué?
no podría erigirte en canon de todos mis errores,
pero no quiero parecerme a lo contrario,
no quiero olvidar tus locuras entre rutina y evasiones.