Lookin' for!

jueves, 7 de junio de 2012

lo sabes







Déjate caer, decías,
conmigo.
Vamos a comernos todo lo que no tiene sentido,
atrapa todo lo que quieres entre tus manos,
el ruido y la distancia no entran en este piso,
y la habitación te envuelve mientras te extraño.

Tantas decepciones sólo podían llevar a algo bueno,
algo rápido, intenso, algo que se escapa silbando,
y se parece al humo saliendo de entre mis labios
en esos cigarros que fumas por ignorar el tiempo.

Puede que no supiera escribir y me dieras caricias,
o puede que todo estuviera escrito y acariciáramos
la superficie frágil y temblorosa de aquellos días.
Yo sabía que algo estallaba si nos acercábamos.

La poesía puede muchas cosas, seguramente lo sabes,
me dijo con voz baja que cuidara a todos mis miedos,
me narró una historia tan solo unida por latidos distantes,
derramó mi sonrisa entre palabras y la partió en dos.

Lamió la herida cuidadosamente, limpió piel intacta.
No hay epidermis más insana que la que se pliega, hacia dentro
formando cóncavas figuras de noches añoradas;
la piel viva se abre al mundo y lo envuelve sin recelo.

La poesía podías ser tú, podía ser cualquier otra
metáfora que me sirva de excusa, cremallera desabrochada,
entendiendo los labios que muerdo ahora
como insustituibles y capaces de marcharse por la mañana.

Si no lo sabes, la ambigüedad me salva, si no lo sabes
nunca he conseguido ser tan valiente, no lo he querido,
si lo sabes, siempre he vivido un paso por delante,
y tras la tormenta veo todo lo que se ha ido, no perdido.

¿Vas a morderme otra vez más? Dame un cigarro.
Entreténme, haz correr las horas pegaditas a mis ganas de irme,
demuéstrame que esta ciudad no está llena de calles donde apartar la mirada,
vuelve a reírte como si fuera la primera vez
que descubres lo torpe que soy.

Vuelve a hablarme como antes de saber
que no podremos volver a conocernos.