Lookin' for!

martes, 31 de julio de 2012

Giros conscientes



Cuida de tus pequeñas dudas
para que crezcan saludables
y educadas.

Escucha a las grandes
pero no intentes controlarlas,
porque en ellas hay más de ti de lo que tú imaginas.

Abraza con los ojos cerrados
igual que haces al besar.

Confiesa tan solo esas cosas
que amenazan con reventarte el pecho.

¿Y si tratas a los demás con cariño?
Piensa que, al fin y al cabo, lo que dices y lo que haces
es todo lo que saben de ti.

(Yo quisiera saber por qué,
alguna vez,
elegiste mirar al suelo en vez de al cielo).

Como cuando abres los brazos y giras sobre ti misma,
y empiezas a dar vueltas sin parar,
y todo se viene abajo cuando te detienes.
Viene el mareo, el vértigo, el desequilibrio y,
al fin,
la tranquilidad y la capacidad de situarse.
¿Estamos quizá dando vueltas sin parar?
¿No te sientes, de vez en cuando,
un poco desubicada? ¿Lo sientes ahora?

Lo mejor, mi truco, es detenerse.
Entonces puedes ver a cuánta velocidad girabas.
Puedes caerte, es cierto, si es que ibas muy rápido.
Pero después puedes levantarte, vas a levantarte.

Puedes mirar a los demás y quedarte sorprendida,
viendo cómo giran y giran sin apenas poder mirarse los unos a los otros,
cómo defienden su espacio utilizando sus brazos como locos,
como aspas de molino.
Llevan los ojos cerrados en algunas ocasiones,
eso es verdad,
pero no besan ni abrazan;
ni tan siquiera pueden sentir ganas de hacerlo.

Vueltas y más vuelta,
gritos y más gritos,
velocidad,
objetivos que se cumplen y se desechan,
que ni tan siquiera se cuestionan como deseables,
y...
caídas en las que no reparamos porque
"no tenemos tiempo".

Si alguna vez me ves girar tan rápido,
tírame al suelo aunque sea de un golpe,
dame un abrazo fuerte
y dime al oído:
"estabas a punto de cerrar los ojos sin saber que estaba aquí".

lunes, 30 de julio de 2012

tucoñocupado



Ayer entré en tu habitación,
me colé como si fuera una extraña,
deambulé entre cajas y signos de mudanza,
me pregunté por huecos en blanco
que poblablan las paredes.

Supe sin cuestionármelo
que un vacío evidencia mucho más
que una foto, una carta, un regalo.

Mañana puede que entre en ti,
me asomaré fingiendo que no te veo,
experimentaré tu cuerpo como si fuera nuevo,
acabaré mirándote a los ojos
y pensando en el mismo misterio.

Me iré, ajena a mis costumbres,
y fumando para normalizar las horas.
Haré el mismo camino de siempre
con la incredulidad que me habita,
solo esas veces.

viernes, 27 de julio de 2012

Salta la luna




Nos pesan días helados, heredados,
los rompemos con calor y sueños,

nos ahoga la suciedad de los límites
que nos obligan a una actitud civilizada
a pesar del sutil salvajismo,
no importa, mira,
esta noche podría ser eternamente, nadie
puede saber
lo que nos mata.

Hablamos durante horas de un cambio,
nos sudaban las manos,
se secaban nuestras bocas,
¿qué importa?
después manchamos toda la madrugada,
y el sofá -no estoy cansada-,
inspectores de normalidad me cuentan
que su deseo es fantasioso
y el mío es fantástico.

Nos dejaron con la televisión apagada,
la calle en silencio, tu espalda, no sabes
cómo imaginé en tus ojos
fuego reflejado,
intensidad, y esperar
siempre un poco más.

No sabemos lo que va a pasar
no tenemos miedo
tenemos
besos

y más lluvia y sudor para entregaros
y hacer temblar bajo los párpados
ganas de una existencia real,
imaginación sin heridas calculadas
resistencia a la incertidumbre,
tenemos, con suerte,
una sonrisa torcida.

Es la sonrisa de ls que sienten
ahora o nunca,
de repente,
oliendo a gasolina.

martes, 24 de julio de 2012

ficciones



Enlace permanente,
química
sedación.

Después del sudor y los músculos,
encendieron aquel pedazo de ebriedad necesaria,
después de la noche y los desnudos,
saborearon con lentitud la piel de la mañana.

Nudo que desaparece,
sonrisa
inevitabilidad.

Antes de palabras enmarcando sensaciones,
eligieron caricias y despedidas rápidas,
antes del miedo y aún así entonces,
rechazaron cualquier clasificación preestablecida.

"Así me gusta, como tú lo haces"
no significa, no haré acrobacias
junto a otros cuerpos,
no haré promesas y locuras
junto a bocas dulces.
Promesa de felicidad han llamado a la belleza,
¿cómo negarse a conquistarla siempre una vez más?

Me encanta ver correr las horas
y pensar en vidas paralelas,
aquí a este lado del planeta
aún no existes, no me importas,
y de la misma manera la insignificancia
que soy para ti se transforma
en otro futuro alegre y frágil,
de la misma manera que tú me ignoras,
mis circunstancias se pierden, no valen
tanto como ese momento exacto
en el que, uniendo casualidades,
viviremos en la ficción llamada destino
que alberga ficciones como el amor.

lunes, 23 de julio de 2012

en el mismo día



Amanece desvelada, sonriendo tras la espalda de la noche que fue fugaz, que se detuvo entre imágenes sonrojadas y sudor del pecho contra la cama, agarramos los minutos con el borde de los labios,
acaricié el minutero de tu placer hasta que dio la hora exacta, segundo en que me miras y desbordas por tus ojos todo el calor, la sorpresa, la distancia acumulada. Tanto humo, y caricias, y piel desabrigada, y giro esta cabeza hinchada para no hundirla entre tus párpados, y te beso mirando al fondo de la habitación, a los papeles que me recuerdan que esta historia se ha salido del carril de la memoria y la unicidad, que al igual que se rompen las membranas de tus entrañas se rompen en mí los deseos que quedaban,
de perderme, dejarme ir entre caprichos y esencia ácida de ti, refugiarme en tantos cuerpos e iniciales como sea posible, manchar de sangre y legañas todas las caras que nunca vi. Que pasará la vida y seguirá siendo agridulce, cada vez más fea, más delgada, menos mujer, más desatada,
más palabras, más golpes, más latidos en las sienes, más calma respirando entre curvas y papeles,
verte hacer el desayuno con vistas a la nada que ahoga a esta ciudad.

Que vuelvo a la vida y me canso de tu olor, todo en el mismo día

viernes, 20 de julio de 2012

el juego


Poesía:
vuelve a dejarme descalza
en su piso inundado de sal.
Traigo este cuerpo reventado,
estas manos encalladas en azar.
Vuelve a devolverme intacta
a la realidad y su triste pasar,
me ofrece su deseo liberado,
sus piernas abrazadas al mar.
Yo solo quería ser frágil
como antes,
cuando no soñábamos con la entereza

solo queríamos latir
como nunca;
nunca buscábamos la paz.
Pero he amanecido en una playa
enterrando conversaciones en la arena,
mirando al agua,
murmurando,
hundiendo las piernas,
amiga,
para no terminar hundidas.
Al final el futuro será,
esperamos con besos en los ojos
calmarse en la propia autonomía,
o ponerla junto a tu vida
y desquiciar cada una de tus jugadas.
Porque si tú has jugado con la seriedad,
yo me tomaré en serio este juego.

Sin tener que discutir las reglas.

lunes, 9 de julio de 2012

la excusa



que el tiempo nos conecta
ya los sabías, lo leíste
en aquel revelador poema

que de las dos cafeteras
una daba el mejor brebaje
y la otra la vida entera

que de los dos consumismos
uno era más agresivo y el otro,
vaciaba de placer tu instinto

que de tu cuerpo alguna marca
nueva tenía que aparecer, ahora
yo seguía conociéndote marcada

que la pérdida de apetito
nos asimilaba en la distancia,
y perdíamos nutrientes básicos
y trasnochábamos

con los ojos muy abiertos,
escuchando latir a la noche y al cielo,
quién sabía, misterio de luz y saliva,
si secretamente pensabas justo lo mismo

que yo

que podríamos comunicarnos bajo este manto de silencio,
que una noche sin tocarnos era una estrategia de la poesía,
que yo alternaba mil sabores y ganaba calor y tiempo,
que la incertidumbre nos sonreía a cada paso y nos unía,

que la rima, ahora y siempre, era el deseo sonoro de perderte
entre un enjambre de palabras, una acumulación de miembros
de otros cuerpos atacados y otras vidas precarias e inertes,
la palabra era solo la excusa,
o quizá, siendo del todo justa,
tú eras la excusa para la creación de este mundo redentor.




(Dicen que la belleza, una vez, se disfrazó de sueño para caminar tranquila. Sola)

domingo, 8 de julio de 2012

No quiero ser como tú


Amoldar las palabras
a las exigencias de mi deseo,
volar como si fuera libre,
avanzar sobre superficies de silencio.

Alguna vez más, atarme inconscientemente
a un sueño,
morder instantes que se mueren,
romperme el pecho.

No detenerme, como hacen tus pies,
hasta que imposible se lea en cada obstáculo,
esa manera jovial de hacer las cosas,
esa potencia que estalla cuando sonríes al mundo.

No quiero ser como tú, no,
pero tampoco quiero parecerme a lo contrario.

Tomaría de ti las mejores ocurrencias
y lucharía contra el tedio que nos ahoga,
contaría en mi círculo de amigos
que conozco la manera de aprender a hacerlo sola.

Que he bailado en mil madrugadas
y el tiempo se ha asfixiado persiguiéndome,
que he tratado de arrancarte mil palabras
y has jugado a que adivine lo que tu sonrisa esconde.

No quiero ser como tú, no,
pero no quiero parecerme a lo contrario.

No quiero atravesar la incertidumbre del deseo,
tan solo situarlo estratégicamente entre tus labios,
no quiero eliminar el recuerdo de mi mejor obsesión,
como un adicto que sonríe al recordar probarlo.

La primera vez deslumbra entre luces,
latidos gritan a ritmo cerebral,
felicidad derrama tabúes y arañazos,
y empieza el baile mortal de tus manos.

No quiero ser como tú, no,
pero no quiero parecerme a lo contrario.

Topografía idéntica, quisiera ser,
o amante de mi círculo polar,
estatismo de las épocas frías,
distancia sórdida del tiempo estival.

Cuerpo asombrado, podría ser,
éxtasis nuevo y pupilas que se encuentran,
mirada de complicidad; esta vez será distinto,
y a la mañana siguiente estaremos muertas.

No quiero ser como tú, no,
pero no quiero perderme en tu contrario.

Terminar tejiendo historias
con fragmentos manoseados por la nostalgia,
terminar con las mismas preguntas,
ahogando con la exactitud del lenguaje toda la magia.

Ya no existen historias, ni comienzos, ni respuestas,
nos conocemos en gestos, mentiras, periodicidades,
no quiero ser como tú, no,
ya sé cómo sentirte respirar de cerca
y ni siquiera necesito que te des cuenta,
no quiero ser como tú, no,
he aprendido a ser alegre desenfocando la esperanza,
señalando en cuerpos ajenos una reminiscencia de tus pisadas,
no quiero ser como tú, ¿por qué?
no podría erigirte en canon de todos mis errores,
pero no quiero parecerme a lo contrario,
no quiero olvidar tus locuras entre rutina y evasiones.

jueves, 5 de julio de 2012

date la vuelta



Con la primera claridad del día empiezo el ciclo de la lucidez: aquí estoy, una vez más concluida, todas las puertas por abrir.
Entre manos un presente que se desliza mediante humo y saliva, que se acomoda a la curva de una espalda de trayectoria heroica,
que en la lucha, desde donde estamos situadas, contemplando la manera tranquila que tienen de encajarse las cosas,
vuelvo a ser una incompleta que sonríe ante su perspectiva.

miércoles, 4 de julio de 2012

cualquier papel es bueno si la inspiración aprieta



Eres una de esas personas que deja asomar la lengua al sonreír.

8/6/12

mi cariño ahogando tus carcajadas para no destrozar la rutinaria y mecánica sonrisa de mi olvido, ¿y ahora qué? Ahora todo sigue, más o menos, igual. La intensidad podría volver en cualquier momento y a veces me da puñetazos en el vientre, como una criatura furiosa por no poder alcanzar su deseo. Nació solo para ti y se está muriendo dentro de mí, odia el veneno al que le someto cada noche para que aplaque sus ansias.
Aún así, no ha dejado de acompañarme y dirigir mis dedos para crear imágenes y temblores; no ha dejado de darme vida mientras yo se la quitaba.
Ni un solo momento ha dejado de agradecerte su existencia, aunque a veces quisiera odiarte por no dejarle ser ella misma. Y aquí sigue, palpitando. Sus últimos suspiros, al igual que los primeros, serán los más humanos.
Silencio es el final de miles de jadeos atravesando la médula espinal, liberando éxtasis acumulado por las piernas, cargando de electricidad el cerebro: es la peor resaca que puedas imaginarte.
Mortal de necesidad, el techo de la habitación parece solo el límite de un infierno más; otro cualquiera.
Silencio es perderse en cualquier calle y ver la recaída a la vuelta de la esquina.

martes, 3 de julio de 2012

pills


Hay algo en esta vida entusiasta que empieza a ser sofocante. La literatura, al contrario de lo que pensaba, no es una salvación ni el resultado de una energía que murió al dirigirse al más absoluto de los estatismos. Solemos quedarnos en el mismo sitio, por mucho tiempo que pase, agazapados entre el silencio y las caricias del aire, ese aire que corre suave en los patios de las casas andaluzas.

Esperamos unos dedos recorriendo con calma nuestro antebrazo, al abrir los ojos el agua cae con fuerza y la ducha nos devuelve a la realidad descarnada. Falta corporeidad.
Hay algo en estas horas que pasan sin ser conscientes de su mismo final, algo en tu manera de hablarme y situarte en la figura imaginaria que forman nuestras cabezas, como si nos desplazáramos en un baile cuya genialidad consiste en fingir que no estamos bailando.

Una presión, un sabor, un aullido. Salir de casa con las manos pegadas a la cara, como siempre, la habitación se coloreó de rojo y el tiempo se dilató -al mismo ritmo que nosotras-.