Lookin' for!

martes, 25 de octubre de 2011

Un día cualquiera.

Tus mañanas corren presas de tus párpados tu pelo y, como no, lunch.

¿Que no me entienden? Que averiguen lo que ocurre en el el aire de mis ojos. Porque la habitación esté fría. Porque me queje de todas las rutinas, hasta de la rutina de quejarme. Por si el otoño ha llegado tarde para llegar dulce. Por si el miedo fuera una cadena cuya llave está en el futuro. Por si llave está escondida en la caja que te asusta. ¿Por qué lo sientes? Porque es verdad.

Mis tardes
no gustan.

A veces me quedo sonriendo y me pregunto si los demás también tienen ganas de sonreír.

Es grave. Las noches...

Las noches son como camaleones de colores astutos que ayudan a mis sueños a ser ciertos. Las noches siempre me sorprenden, todo surje de la nada. Basta el humo, basta su voz, la mía y la hora en la que todo puede ocurrir para que se unan en las calles. Mis pisadas. Siempre veo a una extraña caminando junto a ti.

¿No es verdad que no me entienden? Sólo alguien que me acompañe cerca.