Lookin' for!

lunes, 17 de octubre de 2011

Azul y qué más...

Voy a meterme en la caja del diablo donde ya no pueda verla, para que los días sean soplos de nubes grisáceas que se eleven como el humo desde mi pecho hasta el techo. ¿Qué color es ese? Ese que veo mientras bajo por la calle de siempre, llego a la misma esquina, contengo el aliento, miro el piso más alto de las estrellas y me pregunto si podría darme la vuelta. La pregunta no es si debería, es si podría. Si me di la vuelta y no dije lo que tenía que decir, nunca lo sabrás.
Si me aguanté la respiración escuchando ciertas canciones, nunca lo sabrás.
Si pulsé el botón de colgar justo antes de rendirme ante tu voz, tampoco lo sabrás.
La intensidad, es mía, y nunca podrás sentirla.

¿Dónde ha ido? Ni a otro cuerpo, ni al mío. Ni hacia afuera, ni hacia adentro. Se escapó, de tanto chillar. Y ahora puedo ser lo que tú quieras...Puedo ser cariñosa, ingenua, estúpida, indolente, entusiasta, borde, payasa, obsesiva, incluso puedo ser triste.

Pero nunca, nunca podré ser la misma de antes. Ahora no me daría la vuelta. Pero es que tampoco iría.