Lookin' for!

lunes, 13 de junio de 2011

Esa extraña.

Tremenda en mi casa
de espejos domesticados.

Cansada pero despierta
no te busco ni te pienso
porque me has decepcionado.

¿Qué es lo que quiero?
Lo que conozco, lo que sé.
Y querré todo aquello que pueda llegar a conocer.
Soy como un perro y no me avergüenzo.

A ti, extraña invitada, extraña persona,
extraña me haces,
no te conozco.
Tan sólo detesto haber creído hacerlo.
Tan sólo detesto expectativas absurdas.
Y sobre todo odio los impulsos histéricos.

Y es agridulce sentarme sola, conmigo misma,
sin un nombre a modo de espejo reflectando
mis intenciones y mis deseos.

Ojalá el Sol deslumbre este verano y, reflejado en tu nombre insignificante, consiga que vayan cayendo una a una como las hojas en otoño todas las intenciones y deseos que llevan tu marca, y se transformen en silencios, gritos, susurros, gemidos, lo que sea.
Pero míos.