Lookin' for!

jueves, 19 de mayo de 2011

A veces cuesta dormir.

¿Hablaste a tu nuca de paraísos inhabitables,
por lejanos y olvidadizos?

Me acerco a ti por detrás:
un beso y un poco de humedad.

Muerdo tu médula,
para que veas el colorido esponjoso de corrientes cariñosas
de tu espinal,
muerdo.

Me acerco como una fiera
pero también cuidadosamente,
y en ese pálido momento
ocurren cosas interminables.

Sueño con que me quieras,
y despierto aterrorizada
por si te vas.

Sueño con que no te vayas,
y despierto en el camino de una vida fértil
que me riega me nutre me conmueve me ayuda.

Me miraría todos los días orgullosa de ser quien consiguió,
única en el mundo,
que me mires que me toques que nos quedemos,
que me ames.

Que me dejes mirar tu nuca
hasta que descubra el secreto,
que me prometas lo mismo que antes
pero después de este gran esfuerzo,
después de esta luz chillona
que expandió sus efectos
hacia todo y hacia ti.

Enormidad claustrofóbica
con objeto de lucha,
pero sin lugar de descanso:
aunque a veces me dormía en tus brazos,
como para olvidar que mirabas
al sur de tus párpados
cada vez que yo decía
con voz peleona cansada:
nos amo.