Lookin' for!

miércoles, 13 de abril de 2011

Sinestesia viva.

Cuando ella toca suave, las más sinuosas melodías se deslizan por los párpados de las estrellas, y, conducidas a través de mis perplejas miradas, salen despedidas, exhaustas, por las curvas itinerantes de nuestras siluetas.

Cuando ella acelera, los labios lastiman a latigazos los libres minutos del día, y, lanzados hasta las lindes de mi deseo, liberan las líneas, ya sin límites, de nuestras luces altivas.

Cuando ella no puede más, me mira y desemboca, en un máximo esfuerzo almado, con las mareas que alzaron las cumbres sin borrascas y la multitud de minutos que, callados, se marcharon ante sus manos mortales y sinestésicas.