Lookin' for!

lunes, 17 de enero de 2011

La medida que te guarda.

Yo distingo realidades
que palpitan en el lugar
donde no se halla el órgano padre.

Yo he visto motas chillantes
cruzando el cuarto agobiado,
cruzando el gotelé mojado.

He sentido que borraba
de mi ser su dimensión socializada
y la naúsea ha venido, como siempre,
muy bien educada.

Me han contado la educación indigenada
y la belleza asombrada,
y el amor que se levanta y al primer hombre abraza,
y el tiempo seminal y devorante,
y las palabras atrapadas en su medio habitáculo:
agitándose desesperadas
por salir del entre-lío en el que son pensadas.

Y me he puesto en el lugar de no ser nada
y de no querer medir ya.
No es que no quiera medir lo que me encuentro
es sólo que, a veces,
siento que sólo contigo obtengo
la medida deseada.

Vacaciones del alma
y poesía terapéutica
y masa humanizada.

Estallando en las entrañas,
sólo así llegó Afrodita
a enseñarnos la medida exacta.