Lookin' for!

sábado, 29 de octubre de 2011

La voz a mí bebida.

¿Qué más da todo lo que tenga que escribir? O qué decir -prefiero callarme y dejar que hables de ti misma sin nombrarte ni señalarte.

Prefiero la inteligencia suave -los movimientos talentosos.

Prefiero no buscar donde no estoy, y que todo llegue cuando esté a punto de irme. No vas a llegar, porque no sabes, no quieres y no puedes. Cada vez más segura de tu inconstancia y más constante en mi cariño no aprendido, no esforzado y no angustioso. Sin más, ahí lo tienes y sin él, sigues siendo la misma, pero no te miras con ese aire despistado.

Qué calientes son tus besos. Me siento tan bien calcando mi piel en trozos de papel. Pero mejor aún imprimiendo mi fuerza en señales, y no en palabras, en silencios -que valen más que las preguntas. En respuestas no verbales y en sonreír mirando cualquier luz. Verte detrás de un espejo, doblando una esquina, partiéndote el culo. De lo mejor que una puede ver últimamente.


Disfruta tus días, sinceramente. Pasarán volando y antes de que te des cuenta se quitarán el sombrero ante tus obras. Todos abrirán mucho sus bocas y pensarán: "Cómo pudo hacerlo tan bien". O quizás pasarán zumbando y se reirán en tu cara de tu manera de huir el momento, tu manera de no aceptar lo que viene, y también de negar lo que dejas ir. ¿Vas a permitirlo?

No lo creo. Vamos, a mí ya me tienes boquiabierta. El resto del mundo, te está esperando. De nuevo, verbos y placeres por cumplir.

No escribo a nadie, sólo a mi misma, a ti, al que lee y se siente identificado, a ti, la que lee y piensa que soy interesante -evidentemente en otro sentido, a ella, la que seguramente no lea por comodidad y huida, a nosotros, los que agarramos la vida tan fuerte que en ocasiones hacemos que chille y se retuerza, a vosotras, dudas que venís del futuro a robarme mi presente, no os odio, tampoco os amo. Simplemente, os sonrío con incredulidad.

En serio, ¿me siento tan bien?

martes, 25 de octubre de 2011

Un día cualquiera.

Tus mañanas corren presas de tus párpados tu pelo y, como no, lunch.

¿Que no me entienden? Que averiguen lo que ocurre en el el aire de mis ojos. Porque la habitación esté fría. Porque me queje de todas las rutinas, hasta de la rutina de quejarme. Por si el otoño ha llegado tarde para llegar dulce. Por si el miedo fuera una cadena cuya llave está en el futuro. Por si llave está escondida en la caja que te asusta. ¿Por qué lo sientes? Porque es verdad.

Mis tardes
no gustan.

A veces me quedo sonriendo y me pregunto si los demás también tienen ganas de sonreír.

Es grave. Las noches...

Las noches son como camaleones de colores astutos que ayudan a mis sueños a ser ciertos. Las noches siempre me sorprenden, todo surje de la nada. Basta el humo, basta su voz, la mía y la hora en la que todo puede ocurrir para que se unan en las calles. Mis pisadas. Siempre veo a una extraña caminando junto a ti.

¿No es verdad que no me entienden? Sólo alguien que me acompañe cerca.

lunes, 17 de octubre de 2011

Azul y qué más...

Voy a meterme en la caja del diablo donde ya no pueda verla, para que los días sean soplos de nubes grisáceas que se eleven como el humo desde mi pecho hasta el techo. ¿Qué color es ese? Ese que veo mientras bajo por la calle de siempre, llego a la misma esquina, contengo el aliento, miro el piso más alto de las estrellas y me pregunto si podría darme la vuelta. La pregunta no es si debería, es si podría. Si me di la vuelta y no dije lo que tenía que decir, nunca lo sabrás.
Si me aguanté la respiración escuchando ciertas canciones, nunca lo sabrás.
Si pulsé el botón de colgar justo antes de rendirme ante tu voz, tampoco lo sabrás.
La intensidad, es mía, y nunca podrás sentirla.

¿Dónde ha ido? Ni a otro cuerpo, ni al mío. Ni hacia afuera, ni hacia adentro. Se escapó, de tanto chillar. Y ahora puedo ser lo que tú quieras...Puedo ser cariñosa, ingenua, estúpida, indolente, entusiasta, borde, payasa, obsesiva, incluso puedo ser triste.

Pero nunca, nunca podré ser la misma de antes. Ahora no me daría la vuelta. Pero es que tampoco iría.

lunes, 10 de octubre de 2011

En silencio.

Paséame por la quinta avenida
esta noche es de cristal.

Muérdeme bien fuerte los labios
para que tú empieces a sentirme
y yo vuelva a caminar sola.

Sin ellas, las eternas acompañantes,
las más vacías y las más inquietas
mi sombra más elegante.
Mis dudas.

Pues decía que
tienes la capacidad
de
hacerlas desaparecer.

Opinaba que
el tiempo corre vuela
hasta que das el golpe.
Como decía esa mujer
que sabe seducir.

Vaya tontería de palabras.
Qué inutilidad intentar recordar las noches raras.

Tú haz lo que te pedí.
Muérdeme y dime quién eres, así.
Voy a entenderte mucho mejor,
ya que hablar, últimamente
parece ser lo imposible, lo peor.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Pregunta retórica.

Cómo esquivas todos mis besos.
Cómo sonríes frente al futuro.

Los días buenos no existen
sólo
los días en los que no pienso.

Y si me caigo me impulso me salvo y me mantengo
siempre todo sigue igual
afuera están los hechos
y la mentira, por dentro.

Por las mañanas el agua
de la ducha me acaricia y me imagino
unas piernas que me enseñan a crear vapor,
suave.

¿Vendrás?

domingo, 2 de octubre de 2011

Mmmm.

Buenos días.
A las calles que rodean las plazas de Madrid.
Nada es perfecto pero lo buscamos.
Buenos días.
A ti, a ella, a ellos, a tu sonrisa.
Surrealista.

¡Métete conmigo debajo de las sábanas!
Y así serán unas buenas noches.


:)