Lookin' for!

lunes, 1 de agosto de 2011

La vida es verbo.

Prométeme tonterías guarradas cochinadas absurdeces barbaridades sinsentidos.
Píntame el techo la casa las piernas las manos la cara la acera las ventanas los ceniceros.
Hazme un monedero un bolso unos zapatos un colgante unas pulseras unos pendientes un anillo.
Constrúyeme una casa en el árbol una barquita una caja un instrumento un iglú.
Léeme un párrafo de un libro que me encante un poema algo tuyo una canción un cartel una bobada.
Escúchame cuando cante en la ducha cuando te chille cuando te susurre cuando permanezca callada y cuando llore.
Repíteme que me quieres que me necesitas que me alejas que me odias que te resulto indiferente que te divierto y que cuando sonrío el mundo sonríe conmigo.
Cántame fatal.
Escríbeme una canción una frase en el espejo una carta un post-it un guión para vivir, una guía para perdidas.
Sal conmigo a hacer deporte a tumbarte a fumar a beber a no hacer nada, sal conmigo a cualquier lugar que me resulte nuevo.
Duérmete en mi cama en la tuya en la de un hotel barato en la de un albergue en otro país en otro continente, duérmete con plomitos en los ojos.
Sonríeme sin dudas con cariño con compasión con arrebato con las mejillas coloradas, con lágrimas en los ojos, sonríeme para que el mundo pueda sonreír contigo.
Grítame con rabia con desprecio con ansiedad con un calentón en tu cuerpo, grítame haciéndolo o grítame después de hacerlo, grítame y arrójame los muebles de tu casa.
Súbeme hasta el infierno, bájame al cielo de una patada.
Estúdiame hasta que te aburras hasta que me conozcas hasta que des por imposible conocerme, estúdiame hasta que te entren ganas de estudiarte a ti misma.
Lánzame al fondo de tu olvido, al mar, desde un puente desde un décimo piso que nos compremos, desde abajo de tus rodillas, lánzame cuando veas que paro de moverme.
Encuéntrate cualquier día al doblar una esquina y alucina con tu manera de andar, encuéntrate sola divertida callada triste aburrida ingeniosa cachonda feliz exhausta enfadada tranquila, encuéntrame alguna virtud y te eliminaré algún defecto.
Cállate, porque el silencio que profesas cuando terminas de leer lo que tengo que decirte, se parece misteriosamente a un millón de noches militando contra el insomnio.
Háblame, porque siempre tienes algo diferente que decir, y así suele ocurrir con las personas que son diferentes.



Todo esto me dijo ella, y no pude negarme. La escuché, callé, hablé...y el resto de verbos son placeres y dolores por cumplir.

2 comentarios:

  1. Guau, vaya... Si me dicen eso a mí, lo mínimo que hago es casarme... :P

    ResponderEliminar
  2. Ya se lo diré... a ver qué dice :P

    ResponderEliminar

Praxis