Lookin' for!

viernes, 10 de septiembre de 2010

Perspectivas.

Sentadita en la cama, piernas cruzadas, observo la fuente caligráfica que aparece en mi pantalla como por arte de magia, conectando mi mente con el extraño aparato electrónico que emite vibraciones positivas y hormigueantes cada vez que coincido contigo en este genial invento que es Internet.
Aunque, en verdad, prefiero coincidir contigo en una cama, con algo de calor pero sin que sea sofocante, tapadas con una sábana, con las piernas cruzadas, las caderas encajadas, acariciando tu perfecta y suave curva y respirando en tu cuello como si fuera el único sitio en el que el aire es fresco.
Fumarme un cigarro contigo mientras hablamos de nuestras cosas, hacernos un porro, reírnos..."Me encanta reírme contigo, dices". Pues yo creo que a mí me encanta todo lo que hago contigo, incluso el peligroso y ya traspasado límite de vernos mear la una a la otra...¿Qué queda después de eso? La respuesta parece obvia, pero no lo es tanto...porque cada día a tu lado me sorprendes y veo otro gesto tuyo, otra cara de la persona a la que ya quiero con locura, que me hace quererla más.


Aquí, sentadita en la cama, pienso que me encantan las noches largas, las noches de fiesta, fumarme algo con una sonrisa en la boca, acercarme a tu cintura por detrás y acercar mi boca a tu cuello para que estires la cabeza y sonrías. Ver tu sonrisa de perfil, desde esa perspectiva, o ver tu sonrisa mientras te beso, otra gran perspectiva.

Al final, lo memorable, lo que queda, son las perspectivas. La curva de tu cadera, tu tripa desde todos los ángulos posibles, tu espalda suave y preciosa...todo es cuestión de perspectiva.