Lookin' for!

domingo, 28 de noviembre de 2010

Everybody's looking for love...

Ebria música electrónica
demonizando la imagen típica
hombre-mujer,
convenciéndome
de que el lenguaje es limitado
no aprehende lo inexplicable
ni se parece a tus piernas,
que arden.

Pura física sinuosa
puro deslizar de epidermis
impuro sudor destilado
tuyo y mío
la estética de lo igual
se impone sobre lo canonizado.

Sudan las almas y bailan
recuerdan unos, que amaban,
otras mentes en blanco,
aman ahora
¿cuánto tiempo le queda
a cada pareja ahora exaltada?

Le queda, quizá, el tiempo que tarden
en hacerse el amor con urgencia
en arañarse la piel con desesperación
en tocarse y fundirse y morirse
en no ser cobardes,
en no echar raíces en el futuro
en abrazarse con temblor y miedo
sabiendo que, en algún momento,
pensarás: no lo entiendo.

Abre la noche sus músculos
agoniza y se agita inquieta
abre la madrugada sus golpes
de furia y sangre contenida
y lloran, sollozan, agotadas ellas.

No importa cuándo ni cómo volverá a ocurrir.
No importa si fuiste tú o fui yo o fue un poco como irse.
A veces hay que irse del día a día para entrar en ti misma.

Una vez pensé: amar es quemar rastrojos de un alma compañera.
Ahora se me ocurre que he perdido la cabeza por una espalda preciosa y una boca que me recibe siempre, y todo cuanto quiera darle es suyo, y todo cuanto quiera darme será mío si ella quiere. Su sonrisa, su felicidad y su abandonarse son diferentes a todo, y tan importantes que hasta el invierno se hace soportable.
Una vez pensé una frase tan sofisticada como esta, amar es quemar rastrojos de un alma compañera. Podría decirse que te amo porque me abandono y olvido el tiempo y las circunstancias, la estación, el pasado, lo cotidiano, todo aquello de lo que hablamos las personas cuando hablamos de lo que nos pasa.

Sólo va a sonreírme el día si me agotas con tus caricias. Sólo va a quererme la vida si me quieres con la tuya, y sólo voy a andar sin miedo si me recorre la energía desde el punto donde me beses hasta la punta de mis pies. En un instante, si quieres, soy más tuya que mía y tú decides si muero de placer o vivo en la monotonía.

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