Lookin' for!

domingo, 26 de septiembre de 2010

Caliente más.

Como el calor de una olla a presión al acercar la cara para oler el guiso reconfortante.
Como el metro un 31 de Julio en hora punta y descorazonada.
Como debajo de las sábanas abrazando hasta que duele.
Como subir y bajar, salir y entrar, sollozar y callar, contener y, al fin, expulsar.
Como ciertos pensamientos que encienden los poros de tu piel.
Como algunas bebidas alcohólicas, qué fáciles presas somos en Nochevieja.
Como un cigarro abrasando mi tripa.
Como un forro polar cuando cae la luna.
Como el humo controlando mi ser, porque a veces quiero que sea todo suyo.
Como llorar tumbada boca arriba y acabar tosiendo y con los ojos inundados, acabar riendo al final, por no llorar se suele decir.
Como "la excepción que confirma la regla".



Caliente.
Temas calientes para días cada vez más otoñales.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Post-it.

La dirección URL de este blog debería ser "inventadotodoconbesos".

Claro que existía antes de ti.

Por otro lado, día tras día, con las ganas de tus besos, inventas mis ganas de vivir.

lunes, 20 de septiembre de 2010

La Cama

La Cuesta y La Cama son largas y solitarias, y dan para un cigarrillo, somethin' with my hands, y dan para pensar e imaginar a veces cosas alcanzables, que dan miedo.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ella en construcción.

Ella estaba esperando tumbada, inerte, medio consciente de sí misma, ya que la mayor parte de su ser no se encontraba allí.
Esperaba tumbada en la cama que la vio crecer, hacerse una mujer, arder, de fiebre y otros males, llorar, casi siempre que la echaba de menos.
Mirando al techo, escuchando un disco de quién sabe qué, Marea quizás. ¿Qué más daba eso? Todos cantan al desamor, al deseo loco e incontrolable, todos cantan; menos ella.
Todas las canciones del mundo que se han escrito acerca del amor le recordaban un poquito a ella, pero no englobaban ni mucho menos lo que sentía. Para empezar, se sentía torpe y estúpida por no saber expresar lo que tenía dentro.
Un poco primitiva y esencialmente sensible, nada fría, nada frívola, y nada razonable.
Porque el pecho le estallaba al recordar su olor, sus manos, su pelo y su boca, su risa y sus nervios, su olor otra vez...
Y toda esa energía que parecía que iba a matarla por dentro, no salía.
No salía porque los golpes, los gritos y las maldiciones no bastan. Lo único que bastaba era un puto beso de su boca de fresa, coco, mango, y otros mil sabores más. A veces tabaco y a veces el sabor aceitoso del hachís que fumaba. A veces no sabía a nada y a la vez sabía a todo, sabía a frescor, si es que ese gusto existe.
Y se le llenaba la boca de ese frescor exquisito e insípido, mientras adoraba la lengua de ella, que se deslizaba por sus labios provocando una sonrisa en la boca, que jugaba también con su lengua haciéndole estremecer. Y, de repente, las yemas de sus dedos acariciaban su espalda, su cuello, o sus piernas, y aquello, OH SI, aquello ya era más de lo que podía soportar.
Y así era siempre, así de mágico, una sensación adictiva de la que no te puedes deshacer, que te envuelve, que te bloquea, te hace olvidarte del mundo y de los problemas, porque entonces el único problema es no perder nunca esa sensación ni esa persona.
Todo eso pasaba por la cabeza de M. mientras estaba tumbada en la cama.
Aparentando descansar, pero sin poder hacerlo, porque su mente bullía de recuerdos y su cuerpo parecía pesar cada vez más, parecía atravesar el colchón para seguir cayendo, y llegar, en lo que dura un pestañeo, al centro del universo, donde, cómo no, también estaba ella.
El disco del hombre de la voz rota (este hombre desayuna erizos) se ha acabado y por eso y por mil razones más ya no merece la pena seguir tumbada allí.
Ahora toca comer con la familia, estar sentada, sonreír y parlotear. Sentada, el ánimo sigue tumbado.
Después toca salir con los amigos, estar de pie, reír con estridencia, parlotear aún más. De pie, el alma sigue tumbada.
Y algunas veces toca lo más difícil, y siempre que puede lo evita. Toca verla. Casi siempre que se la encuentra, M. está de pie, y eso es mala suerte, porque le suelen flaquear las piernas. Ella está de pie, pero su amor está tumbado.
Con otra.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Perspectivas.

Sentadita en la cama, piernas cruzadas, observo la fuente caligráfica que aparece en mi pantalla como por arte de magia, conectando mi mente con el extraño aparato electrónico que emite vibraciones positivas y hormigueantes cada vez que coincido contigo en este genial invento que es Internet.
Aunque, en verdad, prefiero coincidir contigo en una cama, con algo de calor pero sin que sea sofocante, tapadas con una sábana, con las piernas cruzadas, las caderas encajadas, acariciando tu perfecta y suave curva y respirando en tu cuello como si fuera el único sitio en el que el aire es fresco.
Fumarme un cigarro contigo mientras hablamos de nuestras cosas, hacernos un porro, reírnos..."Me encanta reírme contigo, dices". Pues yo creo que a mí me encanta todo lo que hago contigo, incluso el peligroso y ya traspasado límite de vernos mear la una a la otra...¿Qué queda después de eso? La respuesta parece obvia, pero no lo es tanto...porque cada día a tu lado me sorprendes y veo otro gesto tuyo, otra cara de la persona a la que ya quiero con locura, que me hace quererla más.


Aquí, sentadita en la cama, pienso que me encantan las noches largas, las noches de fiesta, fumarme algo con una sonrisa en la boca, acercarme a tu cintura por detrás y acercar mi boca a tu cuello para que estires la cabeza y sonrías. Ver tu sonrisa de perfil, desde esa perspectiva, o ver tu sonrisa mientras te beso, otra gran perspectiva.

Al final, lo memorable, lo que queda, son las perspectivas. La curva de tu cadera, tu tripa desde todos los ángulos posibles, tu espalda suave y preciosa...todo es cuestión de perspectiva.

lunes, 6 de septiembre de 2010

The Con.

Con las ganas de marcharme, de escapar y de encerrarme en tu cuello para una pequeña eternidad.
Con la incertidumbre de si será o no importante a quién me acerque y de quién me aparte.
Con todo el tiempo del mundo para que entiendas que pocas cosas son verdaderas y que lo que parece urgente es miserable en esta vida y lo que parece pequeño es lo que llena nuestra vida.
Con un montón de preguntas y pocas respuestas, como todo el mundo, claro, pero quizá con algo de originalidad.
Con deseos de nuevas experiencias y a la vez aferrada a ciertas cosas y cierta(s) persona(s) de las que no puedo ni quiero alejarme.
Con un desconocimiento total.
Con muchos besos, muchos abrazos y muchachada nui.
Con más dudas.
Con lo que me queda por conocer, que en cierto modo ya lo tengo y no lo quiero perder.
Con todo esto que tengo, y a veces me siento perdedora e insuficiente.
Contigo, sobre todo.

http://www.youtube.com/watch?v=soJtF3F5t2k&ob=av3e

Grupito recién descubierto, Tegan and Sara, monísimas, buena música ;)